Archivo de noviembre de 2012

LA NUEVA “LEY ANTIDESAHUCIOS”

Lunes, 19 de noviembre de 2012

El pasado 16 de Noviembre, entro en vigor el Real Decreto Ley 27/2012 de medidas urgentes para reforzar la protección del deudor hipotecario. Se trata de una medida llevada a cabo por el Gobierno, según establece su Exposición de Motivos, en atención a las circunstancias excepcionales que atraviesa el país y al drama social que supone el llegar a perder la vivienda habitual.

Ahora bien,… ¿en qué consisten estas medidas?, y sobre todo, ¿quién puede acogerse a ellas?

Lo que comprende esta nueva normativa es la suspensión del lanzamiento o del desalojo hasta el 16 de noviembre de 2014, o lo que es lo mismo, se permite al deudor ejecutado permanecer en la vivienda durante ese tiempo; lo cual no implica que los procedimientos hipotecarios se paralicen, o que se produzca una moratoria en el pago, ya que la deuda se mantiene y se siguen generando los pertinentes intereses.

La norma exige una serie de requisitos que podríamos clasificar de subjetivos o personales, y económicos. Ambos tipos deben darse conjuntamente para que se produzca la suspensión del lanzamiento.

Los requisitos subjetivos, serían aquellos que han de reunir las personas o familias que quieran acogerse a la moratoria decretada.

a) Familia numerosa, de conformidad con la legislación vigente. De manera genérica, comprende aquellas familias constituidas por uno o dos ascendientes con dos o más hijos.

b) Unidad familiar monoparental con dos hijos a cargo.

c) Unidad familiar de la que forme parte un menor de tres años.

d) Unidad familiar en la que alguno de sus miembros tenga declarada discapacidad superior al 33 por ciento, situación de dependencia o enfermedad que le incapacite acreditadamente de forma permanente para realizar una actividad laboral.

e) Unidad familiar en la que el deudor hipotecario se encuentre en situación de desempleo y haya agotado las prestaciones por desempleo.

f) Unidad familiar con la que convivan, en la misma vivienda, una o más personas que estén unidas con el titular de la hipoteca o su cónyuge por vínculo de parentesco hasta el tercer grado de consanguinidad o afinidad, y que se encuentren en situación personal de discapacidad, dependencia, enfermedad grave que les incapacite acreditadamente de forma temporal o permanente para realizar una actividad laboral.

g) Unidad familiar en que exista una víctima de violencia de género, conforme a lo establecido en la legislación vigente, en el caso de que la vivienda objeto de lanzamiento constituyan su domicilio habitual.

Pero estos no son los únicos requisitos que han de reunir las personas o familias que quieran acogerse a la norma, sino que también han de concurrir una serie de circunstancias económicas que vienen reguladas en el artículo 1 del Real Decreto:

a) Que el conjunto de los ingresos de los miembros de la unidad familiar no supere el límite de tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples, que en 2012 se sitúa en 532 euros al mes, lo que se traduciría en, 1.597 euros mensuales o, lo que es lo mismo, cerca de 19.200 euros anuales.

b) Que, en los cuatro años anteriores al momento de la solicitud, la unidad familiar haya sufrido una alteración significativa de sus circunstancias económicas, en términos de esfuerzo de acceso a la vivienda. Entendiendo como tal que el esfuerzo que represente la carga hipotecaria sobre la renta familiar se haya multiplicado por al menos 1,5. Por ejemplo, si antes el pago de la hipoteca suponía el 50% de los ingresos familiares , viéndose multiplicado en los últimos cuatro años por 1,5, lo que en la actualidad con llevaría un 75% de la renta familiar.

c) Que la cuota hipotecaria resulte superior al 50 por cien de los ingresos netos que perciba el conjunto de los miembros de la unidad familiar.

d) Que se trate de un crédito o préstamo garantizado con hipoteca que recaiga sobre la única vivienda en propiedad del deudor y concedido para la adquisición de la misma.

Sin embargo, el Real Decreto Ley, sin entrar a modificar la legislación hipotecaria aplicable, regula una situación de carácter excepcional y temporal, y cuyo ámbito de aplicación no abarca la totalidad de los supuestos que la realidad social conforma. Quizá una medida insuficiente a la vista del dictamen emitido por la abogada general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, Juliane Kokott, que concluye que la legislación española de desahucios vulnera la normativa comunitaria al no garantizar una protección eficaz de los consumidores frente a cláusulas contractuales abusivas.

Sin entrar en valoraciones, las medidas reguladas no alteran la situación de morosidad de las familias, ni paralizan el devengo de los intereses, ni modifican la ejecución hipotecaria vigente, podemos concluir que se trata de una normativa provisional abocada a su agotamiento el 16 de noviembre de 2014, restituyéndose a partir de esa fecha los lanzamientos tal y como han venido efectuándose hasta el momento.

ADJUDICADAS DOS PLAZAS DE PASANTÍA

Lunes, 5 de noviembre de 2012

HAN SIDO ADJUDICADAS LAS DOS PLAZAS CONVOCADAS EN SU DÍA PARA PASANTÍA A LOS LETRADOS ANTONIO JAVIER Y BERNARDO CASTRO RODRIGUEZ DE GRANADA, LO QUE SE PONE EN CONOCIMIENTO A LOS EFECTOS OPORTUNOS.

INDEMNIZACIÓN POR DESPIDO IMPROCEDENTE Y REFORMA LABORAL.

Lunes, 5 de noviembre de 2012

La reforma laboral operada por el Real Decreto-ley, de de febrero de 10 de febrero de 2012, ha supuesto un aldabonazo a la perspectiva que se le plantea a todo trabajador frente a las indemnizaciones a las que tiene derecho con motivo de la extinción del contrato de trabajo.

Así pues, y tras la modificación efectuada, la indemnización por despido improcedentes pasa de 45 días por año trabajado y hasta un máximo de 42 mensualidades a 33 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades a partir del 11 febrero de 2012.

Pero,…. ¿qué ocurre si me despiden después de la entrada en vigor de la reforma? ¿Cuál de los parámetros anteriores tengo que aplicar? Es el propio Real Decreto-ley 3/2012, de 10 de febrero de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, el que en su Disposición Transitoria Quinta establece que:

1. La indemnización por despido prevista en el apartado 1 del artículo 56 del Texto Refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo, en la redacción dada por el presente real decreto-ley, será de aplicación a los contratos suscritos a partir de la entrada en vigor del mismo.

2. La indemnización por despido improcedente de los contratos formalizados con anterioridad a la entrada en vigor del presente real decreto-ley se calculará a razón de 45 días de salario por año de servicio por el tiempo de prestación de servicios anterior a dicha fecha de entrada en vigor y a razón de 33 días de salario por año de servicio por el tiempo de prestación de servicios posterior. El importe indemnizatorio resultante no podrá ser superior a 720 días de salario, salvo que del cálculo de la indemnización por el periodo anterior a la entrada en vigor de este real decreto-ley resultase un número de días superior, en cuyo caso se aplicará éste como importe indemnizatorio máximo, sin que dicho importe pueda ser superior a 42 mensualidades, en ningún caso.

De tal manera que si un trabajador con contrato indefinido es despedido y tal despido se reconoce o declara improcedente por un juzgado, la indemnización ha de calcularse en dos tramos. El primero de ellos desde la fecha en que nos incorporamos a la empresa a razón de 45 días por año trabajado con un máximo de 42 mensualidades; y el segundo, desde la entrada en vigor de la reforma, esto es, el 11 de febrero de 2012 y hasta el día de efectividad del despido, a razón de 33 días de salario por año trabajado y con un máximo de 24 mensualidades.
Y siempre sin perder de vista el siguiente matiz: si el trabajador no tiene la antigüedad suficiente, antes de la entrada en vigor de la reforma, para superar una indemnización equivalente a 720 días de salario, el tope acumulativo que le operará en la indemnización que reciba será de 24 mensualidades y no de 42.