Archivo de abril de 2014

CONTRATOS DE TELEFONO.PERMANENCIA -6-

Viernes, 25 de abril de 2014

Por Pablo Hitos Madrid.

Abogado.

 

La semana anterior nos quedamos comentando que empresas como Telefónica ya había dado el paso para eliminar los compromisos de permanencia, continuamos exponiendo este tema:

 

En base a lo publicado la semana pasada podemos decir que se posibilitará a los clientes disponer de libertad para iniciar y concluir su relación con la operadora.

 

Como parte de este salto hacia “las comunicaciones sin barreras ni compromisos”, Telefónica comenzará además a comercializar terminales sin bloqueo de operador y, antes de fin de año, incorporará la compartición de datos entre clientes y dispositivos.

 

Esta supresión del compromiso de permanencia les afectará tanto a nuevos clientes como a nuevos clientes y a los antiguos que hagan un cambio de terminal a partir de este momento, pero no a los que tienen un compromiso pendiente aún.

Esta clase de noticias son esperanzadoras ya que puede significar “el poner una pica en Flandes” en todo este asunto.

 

El Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios

abarca distintas alusiones a las cláusulas abusivas que pueden resultar de aplicación al caso en sus artículos 62.2 y3, artículo 82.1, artículo 85.6, y en el artículo 87.6.

 

Estos preceptos tienen en cuenta como abusivas las cláusulas que imponen una indemnización desproporcionadamente alta al consumidor y usuario que no desempeñe sus obligaciones, situación que se considera un obstáculo oneroso y desproporcionado al ejercicio de derechos reconocidos al consumidor, como es el de poner fin al contrato, además de poner a las partes en unas condiciones de desequilibrio con respecto a los derechos y obligaciones derivados del contrato.

 

Estén atentos a nuestras próximas publicaciones.

Un saludo y gracias por su atención.

CONTRATOS DE TELEFONO.PERMANENCIA -5-

Martes, 15 de abril de 2014

Por Pablo Hitos Madrid.

Abogado.

Volviendo con la excepción en cuanto al derecho del desistimiento podemos decir que en resumen el operador tiene la obligación de comunicar al usuario que el comienzo de la prestación del servicio antes del plazo de siete  días supone la pérdida del derecho a desistir, concerniendo al operador confirmar el cumplimiento de este deber informativo.

Información del contrato de permanencia.

El contrato de permanencia se produce cuando el consumidor y usuario firma con una operadora de telefonía  la compra, la renovación un teléfono móvil a cambio de unos beneficios para el cliente e incluso la contratación de Internet.

El consumidor consigue un terminal o teléfono a precios mas bajos que si fuese comprado libre e incluso el cliente obtiene descuentos y ofertas para el pago mensual de su cuota de servicios de telefonía e Internet, en cuanto al tiempo estimado del contrato de permanencia podríamos decir que tiene un periodo de 12, 18 ó 24 meses.

En caso de estar insatisfecho el consumidor y usuario siempre tendrá la opción de finalizar el contrato, pero este ha de pagar una penalización por la ruptura de este contrato, cuando esto ya ha producido el poseedor del terminal ya tiene total libertad para liberalizar su teléfono.

Puede darse la situación de que el operador de telefonía realice modificaciones en las condiciones del contrato estipulado, debido a esta situación el cliente si tendría el derecho a rescindir el contrato sin penalización alguna.

Si el consumidor desconoce el tiempo de duración de su contrato de permanencia siempre tiene la opción de leer su contrato o llamar a atención al cliente de la empresa con la que contrató estos servicios.

Por mucho que nos hagan creer vamos a conseguir servicios o smartphones a precios regalados la realidad siempre es que no todo resulta tan “gratis”, nadie da duros por pesetas.

Ante esta situación es importante comentar que Movistar ya ha dado un paso mas allá eliminando los compromisos de permanencia.

A su vez posibilitará a los clientes disponer de libertad para iniciar y concluir su relación con la operadora.

En próximas publicaciones seguiremos tratando mas a fondo este tema.

Muchas gracias por su atención.

CONTRATOS DE TELEFONO.PERMANENCIA -4-

Viernes, 11 de abril de 2014

Por Pablo Hitos Madrid.

Abogado.

Esta semana volvemos comentado por donde lo dejamos en la anterior entrada, en el desestimiento:

Siempre que el empresario haya cumplido con el deber de información y documentación establecido en el artículo 69.1, el plazo a que se refiere el apartado anterior se computará desde la recepción del bien objeto del contrato o desde la celebración de éste si el objeto del contrato fuera la prestación de servicios.

Si el empresario no hubiera cumplido con el deber de información y documentación sobre el derecho de desistimiento, el plazo para su ejercicio será de tres meses a contar desde que se entregó el bien contratado o se hubiera celebrado el contrato si el objeto de éste fuera la prestación de servicios. Si el deber de información y documentación se cumple durante el citado plazo de tres meses, el plazo legalmente previsto para el ejercicio del derecho de desistimiento empezará a contar desde ese momento.

Para determinar la observancia del plazo para desistir se tendrá en cuenta la fecha de emisión de la declaración de desistimiento.

Para que el desistimientosea posible corresponde al consumidor y usuario probar que ha ejercitado su derecho de desistimiento

¿Hay gastos vinculados al desistimiento? El ejercicio del derecho de desistimiento no implicará gasto alguno para el consumidor y usuario. A estos efectos se considerará lugar de cumplimiento el lugar donde el consumidor y usuario haya recibido la prestación.

¿Qué consecuencias pueden existir debido al ejercicio del derecho de desistimiento?

Ejercido el derecho de desistimiento, las partes deberán restituirse recíprocamente las prestaciones de acuerdo con lo dispuesto en los artículos 1.303 y 1.308 del Código Civil.

El consumidor y usuario no tendrá que reembolsar cantidad alguna por la disminución del valor del bien, que sea consecuencia de su uso conforme a lo pactado o a su naturaleza, o por el uso del servicio.

El consumidor y usuario tendrá derecho al rembolso de los gastos necesarios y útiles que hubiera realizado en el bien.

El consumidor y usuario que ejercite el derecho de desistimiento contractualmente reconocido no tendrá en ningún caso obligación de indemnizar por el desgaste o deterioro del bien o por el uso del servicio debido exclusivamente a su prueba para tomar una decisión sobre su adquisición definitiva.

En ningún caso podrá el empresario exigir anticipo de pago o prestación de garantías, incluso la aceptación de efectos que garanticen un eventual resarcimiento en su favor para el caso de que se ejercite el derecho de desistimiento.

 

¿Excepción en cuanto al derecho al desistimiento? Pues se produce cuando nos encontramos ante un contrato de prestación de servicios cuya ejecución haya comenzado, con el acuerdo del consumidor y usuario, antes de finalizar el plazo de siete días hábiles.

No duden en dejarnos sus opiniones en la caja de comentarios.

Muchas gracias por su atención.

CONTRATOS DE TELEFONO.PERMANENCIA -3-

Jueves, 3 de abril de 2014

Por Pablo Hitos Madrid.

Abogado.

 

Desde Crovetto Abogados una semana mas volvemos con este interesante tema, con el objetivo de aconsejar y asesorar al consumidor y usuario lo mayormente posible.

 

Por determinadas circunstancias el cliente no esta conforme con los servicios que la empresa esta ofreciendo al consumidor, el usuario quiere desistir el contrato, desea darse de baja.  

Por distintos motivos el consumidor no esta satisfecho por los servicios que ha contratado.

El cliente puede no estar conforme finalmente con el precio del servicio, se da muchas veces la situación de que la velocidad de Internet que se le prometió al cliente y usuario no es la correspondiente, el servicio técnico no es el adecuado, no realizan correctamente sus funciones o simplemente el consumidor no quiere continuar con esta compañía.

¿Qué debemos conocer en referencia a este tema?

El derecho de desistimiento de un contrato es la facultad del consumidor y usuario de dejar sin efecto el contrato celebrado, notificándoselo así a la otra parte contratante en el plazo establecido para el ejercicio de ese derecho, sin necesidad de justificar su decisión y sin penalización de ninguna clase.

Serán nulas de pleno de derecho las cláusulas que impongan al consumidor y usuario una penalización por el ejercicio de su derecho de desistimiento.

El consumidor tendrá derecho a desistir del contrato en los supuestos previstos legal o reglamentariamente y cuando así se le reconozca en la oferta, promoción publicidad o en el propio contrato.

El derecho de desistimiento atribuido legalmente al consumidor y usuario se regirá en primer término por las disposiciones legales que lo establezcan en cada caso.

Es muy importante saber que el empresario contratante deberá informarle por escrito en el documento contractual, de manera clara, comprensible y precisa, del derecho de desistir del contrato y de los requisitos y consecuencias de su ejercicio, incluidas las modalidades de restitución del bien o servicio recibido.

Este deberá entregarle, además, un documento de desistimiento, identificado claramente como tal, que exprese el nombre y dirección de la persona a quien debe enviarse y los datos de identificación del contrato y de los contratantes a que se refiere, además le corresponde al empresario probar el cumplimiento.

El ejercicio del desistimiento podrá realizarse en cualquier forma admitida en derecho. En todo caso se considerará válidamente ejercitado mediante el envío del documento de desistimiento o con la devolución de los productos recibidos.

¿Cuáles son los plazos que tiene el consumidor y usuario para el derecho del desistimiento?

El consumidor y usuario dispondrá de un plazo mínimo de siete días hábiles para ejercer el derecho de desistimiento. Será la ley del lugar donde se ha entregado el bien objeto del contrato o donde hubiera de prestarse el servicio, la que determine los días que han de considerarse hábiles.

 

En siguientes publicaciones continuaremos tratando todos los aspectos relacionados con el desistimiento del contrato, estén atentos.

Muchas gracias por su atención y no duden exponernos sus opiniones en la caja de comentarios.

Un saludo.

Particularidades del consentimiento informado en el ámbito de la medicina medicina voluntaria o satisfactiva (Final). La carga de la prueba en el consentimiento informado.

Jueves, 3 de abril de 2014

Por Juan Campos Fernández 

Abogado 

Máster en Derecho Sanitario, Bioética y Derecho a la Salud en la UE.

Una semana más, retomamos por última vez la cuestión del consentimiento informado en el ámbito de la medicina satisfactiva; cuestión que como apunté la semana anterior, procuraré dejar cerrada en esta última entrada en el blog. Volvamos pues al punto en que lo dejamos, centrando nuestra atención en este caso en lo relativo a la carga de la prueba.

Respecto al onus probandi, la jurisprudencia ha venido distinguiendo tradicionalmente entre medicina curativa y medicina satisfactiva, en relación a la distribución del riesgo y el concepto de incumplimiento total o parcial. En la medicina curativa, el médico es deudor netamente de una obligación de actividad, por lo que ejecuta la prestación consistente en tal actitud y cumple con una ejecución adecuada y correcta. En la medicina satisfactiva sin embargo, la obligación del médico resulta muy similar a una obligación de resultado, ejecutando la prestación bajo su propio riesgo, de forma que sólo hay cumplimiento si se logra alcanzar dicho resultado. Por consiguiente, en la obligación de actividad la realización de la conducta diligente basta para que la obligación se considere cumplida, aunque no llegue a darse el resultado: lo que determina el cumplimiento no es la existencia del resultado, sino la ejecución adecuada y correcta, es decir, diligente, de la actividad encaminada a aquel resultado.

El cumplimiento de la obligación de resultado, por el contrario, requiere la satisfacción del interés del acreedor consistente en la obtención del resultado. En consecuencia, en la obligación de resultado, la no obtención de éste, que implica incumplimiento de obligación, hace presumir la culpa; en la obligación de actividad, es precisa la prueba de la falta de diligencia, para apreciar incumplimiento.

En consecuencia, la no obtención del resultado esperado llevaría a considerar incumplida la obligación, salvo que conste que se ha proporcionado suficiente información de los riesgos que comporta la intervención, y la posibilidad de no alcanzar el resultado. Esta información, como se ha indicado anteriormente, ha de ser especialmente rigurosa en el caso de la medicina voluntaria, ya que no hay una necesidad que justifique que el paciente acuda a un facultativo si no es por la consecución de un resultado ofrecido por éste y deseado por el paciente. Nuevamente se recuerda que como se ha indicado anteriormente, en estos casos no resulta suficiente para predicar la responsabilidad del profesional sanitario la mera invocación a la no consecución del resultado pretendido, puesto que como indica el Tribunal Supremo “ los médicos actúan sobre personas, con o sin alteraciones de la salud, y la intervención médica está sujeta, como todas, al componente aleatorio propio de la misma, por lo que los riesgos o complicaciones que se pueden derivar de las distintas técnicas de cirugía utilizadas son similares en todos los casos y el fracaso de la intervención puede no estar tanto en una mala praxis cuanto en las simples alteraciones biológicas” (STS 20 de noviembre de 2009).

 No se pretende argumentar que la obligación del facultativo sea una obligación de resultado, salvo que se informe debidamente de los riesgos y posibilidades de la no consecución de éste, sino que los casos en los que no se informa debidamente, o la información resulta defectuosa, el facultativo extiende su responsabilidad a la consecución del resultado, entendiéndose que éste garantiza la consecución de aquél.

Suponer lo contrario sería, como también se indicó con anterioridad “prescindir de la idea subjetiva de culpa, propia de nuestro sistema, para poner a su cargo una responsabilidad de naturaleza objetiva derivada del simple resultado alcanzado en la realización del acto médico, al margen de cualquier otra valoración sobre culpabilidad y relación de causalidad y de la prueba de una actuación médica ajustada a la lex artis, cuando está reconocido científicamente que la seguridad de un resultado no es posible pues no todos los individuos reaccionan de igual manera ante los tratamientos de que dispone la medicina actual” (STS 29 de junio de 2007).

Ello no resulta un impedimento para considerar también que, dado el carácter no necesario de este tipo de intervenciones, aun no tratándose de un contrato de obra, se mantiene la presunción de culpa prevista para las obligaciones de resultados1.

La carga de la prueba respecto al cumplimiento de la obligación de informar al paciente corresponde por consiguiente al médico. Por otra parte, y que como indica la Sentencia del Tribunal Supremo de 13 de abril de 1999 “la inexistencia de información es un hecho negativo cuya demostración no puede imponerse a quien lo alega, so pena de imponerle una prueba que puede calificarse de perversa, contraria al principio de tutela efectiva por implicar indefensión, prohibida en el art.24.1 de la Constitución Española”.

Esto es todo cuanto restaba por decir acerca del consentimiento informado. Desde CROVETTO ABOGADOS esperamos haberles ilustrado de la mejor manera posible; acercándoles unos conocimientos que a buen seguro les serán de la mayor utilidad en su día a día, habida cuanta de la consuetudinariedad que reviste al consentimiento informado en la práctica habitual de esta última década. No olviden que seguimos a su entera disposición en cuanto pueda inquietarles al respecto, por nuestra parte nunca encontrarán sino ánimo de  aclarar cuantos interrogantes les surjan.

1 FERNÁNDEZ HIERRO, op.cit