Archivo de diciembre de 2014

PENSIÓN DE ALIMENTOS PARA HIJOS MAYORES DE 18 AÑOS -Parte VI-

Viernes, 12 de diciembre de 2014

Por Francisco Castro Montero.

Abogado.

 

La pensión de alimentos podrá aumentarse o disminuirse en atención al cambio de circunstancias que con el tiempo se vayan produciendo en el obligado a prestarlos (alimentante) y el perceptor de los mismos (alimentista), de acuerdo con el artículo 147 del Código Civil a cuyo tenor: “Los alimentos, en los casos a que se refiere el artículo anterior, se reducirán o aumentarán proporcionalmente según el aumento o disminución que sufran las necesidades del alimentista y la fortuna del que hubiere de satisfacerlos “.

La modificación de la cuantía de la pensión debe hacerse mediante el correspondiente procedimiento judicial de modificación de medidas, permaneciendo la cantidad fijada en un principio hasta que no se dicte la nueva sentencia.

Así dispone el artículo 90 del Código Civil que: “…..Las medidas que el juez adopte en defecto de acuerdo, o las convenidas por los cónyuges, podrán ser modificadas judicialmente o por nuevo convenio cuando se alteren sustancialmente las circunstancias”…….

 Cabe entonces iniciar el procedimiento de modificación de medidas en el que es necesario la presencia de abogado y procurador cuando se alteren sustancialmente las circunstancias económicas o personales existentes en el momento de su adopción.

Y la pregunta que habría que hacerse ahora sería ¿ cuándo se alteran sustancialmente las circunstancias ? Pues bien, la jurisprudencia ha ido perfilando los requisitos generales que deben concurrir para que pueda entenderse que han cambiado sustancialmente las circunstancias. Estos requisitos son los que se exponen a continuación, aunque no se deben de entender como un listado cerrado:

1.- Que se trate de hechos surgidos con posterioridad a la sentencia que acordó la medida.

2.- Que supongan una modificación sustancial de las circunstancias que se tuvieron en cuenta en el momento de adoptarla.

3.- Que estas nuevas circunstancias revistan cierto grado de permanencia en el tiempo, es decir que no obedezcan a situaciones de carácter coyuntural o transitorio.

4.- Que los hechos que han dado lugar a ese cambio sustancial sean ajenos a la voluntad del cónyuge que solicita la modificación, y no buscados en consecuencia por el mismo con el ánimo de que den lugar a esa modificación que se solicita.

5.- La existencia de esa nueva situación que da lugar a que se solicite la modificación de medidas tiene que ser acreditada o probada por quien peticiona la modificación.

Cuando el progenitor que tiene la custodia del hijo o el que no la tiene, carece de medios económicos para instar una modificación de la pensión de alimentos o una suspensión de la obligación del pago, es decir, no tiene recursos  para contratar a un abogado y un procurador, cuya intervención es necesaria, puede solicitar justicia gratuita.

 

En próximas entradas volveremos con este tema, mientras tanto, no duden en expresar sus opiniones en la caja de comentarios.

Muchas gracias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PENSIÓN DE ALIMENTOS PARA HIJOS MAYORES DE 18 AÑOS -Parte V-

Martes, 9 de diciembre de 2014

Por Francisco Castro Montero.

Abogado.

 

En cuanto a los gastos que se incluyen en la pensión alimenticia, debe distinguirse entre gastos ordinarios y extraordinarios. En la Parte I se explicó lo que se entiende por alimentos exponiéndose el artículo 142 del Código Civil. Pues bien, los alimentos a los que se refiere dicho artículo suponen gastos ordinarios que están cubiertos por la pensión.

Por lo que se refiere a los gastos extraordinarios, hay que indicar que rige en este punto el principio de libertad de pactos. De este modo, en los casos de separación o divorcio se estará en primer lugar a lo que hayan pactado en el convenio regulador los cónyuges respecto de qué consideran como gastos extraordinarios y en qué porcentaje los van a pagar ambos.

No obstante, para aquellos supuestos en los que no se haya detallado en el convenio regulador los gastos extraordinarios, los criterios de gastos ordinarios y extraordinarios que se vienen entendiendo por los Juzgados y Tribunales son los siguientes: los gastos extraordinarios de los hijos  son los que tengan carácter excepcional, imprevisible, necesario y adecuado a la capacidad económica de ambos progenitores.

Estos gastos serán sufragados por ambos por mitad, siempre que medie previa consulta del progenitor custodio al no custodio sobre la conveniencia y/o necesidad del gasto y acuerdo de ambos – de forma expresa y escrita antes de hacerse el desembolso – o en su defecto, autorización judicial, mediante la acción del art. 156 del Código Civil.

Los gastos extraordinarios de carácter médico son los odontológicos y tratamientos bucodentales incluida la ortodoncia, prótesis, logopeda, psicólogo, fisioterapia o rehabilitación (incluida  natación) con prescripción facultativa, óptica, gastos de farmacia no básicos y con prescripción médica……

Los gastos extraordinarios de carácter educativo son las clases de apoyo escolar motivadas por un deficiente rendimiento académico.

En relación con los gastos extraordinarios, y en atención a su peculiar naturaleza, se entenderá prestada la conformidad si, requerido a tal efecto un progenitor por el otro, de forma fehaciente, es decir, que conste sin lugar a dudas la recepción del requerimiento, se dejare transcurrir un plazo de diez días hábiles sin hacer manifestación alguna. En el requerimiento que realice el progenitor que pretende hacer el desembolso, se deberá detallar cuál es el gasto concreto que precise el hijo, y se adjuntará presupuesto donde figure el nombre del profesional que lo expide.

Los gastos ordinarios incluidos en la pensión alimenticia destinada a cubrir necesidades comunes son los de vestido, ocio, educación, incluidos los universitarios en centros públicos.

Por último, hay un tipo de gastos ordinarios que deben ser consensuados en forma expresa y escrita para que pueda compartirse el gasto, ya que a falta de acuerdo serán sufragados por quien de forma unilateral haya tomado la decisión, sin perjuicio de que pueda ejercitarse con carácter previo la acción del artículo 156 del Código Civil si la discrepancia estriba en si debe o no el menor realizar la actividad. Este tipo de gastos son los gastos ordinarios no usuales dentro de los cuales se comprenden las actividades extraescolares, deportivas, música, baile, informática, idiomas, campamentos o cursos de verano, viajes al extranjero, fiestas de cumpleaños u onomásticas y otras celebraciones necesarias de los hijos, así como los gastos de colegio/universidad privados, máster o curso de posgrado, y las estancias en residencias universitarias, colegios mayores o similares.

En cualquier caso, los anteriores listados no tienen carácter exhaustivo, ya que como hemos indicado con anterioridad, es un modelo recogido por algunos Juzgados a la hora de concretar dónde se deben de ubicar los gastos que se producen y por ende la obligación que cada uno de los progenitores tiene respecto a su pago.

La descripción anterior de gastos ordinarios y extraordinarios lo es sin perjuicio de lo expresamente pactado, en su caso, en el Convenio Regulador.

 

En próximas entradas volveremos con este tema, mientras tanto, no duden en expresar sus opiniones en la caja de comentarios.

Muchas gracias.