PENSIÓN DE ALIMENTOS PARA HIJOS MAYORES DE 18 AÑOS -Parte II-

Por Francisco Castro Montero.

Abogado.

 

Por su parte, el artículo 143 del  Código Civil establece que: “ Están obligados recíprocamente a darse alimentos en toda la extensión que señala el artículo precedente:

  • 1º. Los cónyuges.
  • 2º. Los ascendientes y descendientes.

Los hermanos sólo se deben los auxilios necesarios para la vida, cuando los necesiten por cualquier causa que no sea imputable al alimentista, y se extenderán en su caso a los que precisen para su educación “.

Y el artículo 144 del Código Civil añade que: ” La reclamación de alimentos cuando proceda y sean dos o más los obligados a prestarlos se hará por el orden siguiente:

  • 1º. Al cónyuge.
  • 2º. A los descendientes de grado más próximo.
  • 3º. A los ascendientes, también de grado más próximo.
  • 4º. A los hermanos, pero estando obligados en último lugar los que sólo sean uterinos o consanguíneos.

Entre los descendientes y ascendientes se regulará la gradación por el orden en que sean llamados a la sucesión legítima de la persona que tenga derecho a los alimentos”.

De estos dos últimos artículos se desprende que, en su caso,  se puede reclamar alimentos a los hermanos aunque su eventual obligación de alimentos sería más reducida que la que puede imponerse al progenitor, ya que como dice el artículo 143 del Código Civil los hermanos sólo se deben los auxilios necesarios para la vida, extendiéndose en su caso a los que precisen para su educación.

La  pensión de alimentos para hijos mayores de edad puede reclamarse de varios modos; o bien la solicita el progenitor que convive con el hijo, pidiéndola al otro progenitor, o bien la reclama el hijo mayor de edad directamente, y en este caso deberá demandar a ambos progenitores, aunque frente a aquél de ellos con el que esté viviendo puede solicitar que en lugar de dinero reciba acogimiento y alimentos (pago en especie).

La pensión de alimentos reclamada por el hijo mayor de edad sólo cubrirá sus necesidades básicas de  vida, por lo que su cuantía será inferior a la pensión de alimentos que se pida dentro de un procedimiento matrimonial donde las posibilidades del progenitor obligado a pagar adquieren mayor importancia a la hora de determinar el montante de la pensión. Cuando la pensión es reclamada por el hijo no es necesario que demuestre convivencia con ninguno de los padres peso sí es conveniente que esté estudiando algún curso oficial con un rendimiento medio.   El hijo mayor de edad  debe solicitar la pensión de alimentos cuando pretende reanudar sus estudios que abandonó en el pasado, o cuando no conviva con ninguno de los padres. En cualquier caso el hijo debe carecer de recursos económicos propios que garanticen su independencia.

Para que el progenitor con el que el hijo mayor de edad convive pueda solicitar la pensión deben cumplirse varios requisitos (que, excepto el primero, también se tienen en cuenta cuando la reclamación la efectúa el hijo): – Que el hijo o hija siga conviviendo con el progenitor que va a presentar la demanda de separación, divorcio o de modificación de medidas. – Que el hijo o hija carezca de ingresos propios, o tener ingresos de una cuantía muy pequeña (muy por debajo del Salario Mínimo Interprofesional), por trabajos de vacaciones o esporádicos, que demuestren que no se ha incorporado al mercado laboral. Así, no se estiman suficientes los ingresos obtenidos en empleos esporádicos o vacacionales (verano, Navidad, etc.), aunque durante un mes se superen estos mínimos. En cambio, los ingresos se consideran aceptables cuando tienen cierta regularidad y están alrededor del sueldo mínimo (que para 2014 está fijado en 645,30 euros mensuales, lo que supone 21,51 euros diarios). Debe resultar patente que el hijo no se ha incorporado al mercado laboral, pues un empleo temporal y mal pagado puede demostrar que el hijo está buscando un trabajo de forma permanente y excluir su derecho a pensión. – El hijo debe estar estudiando, es decir, realizando algún curso oficial. Además, debe tener rendimientos medios. No valen, a estos efectos, los estudios de idiomas o música o la práctica de deportes en una academia privada unos días a la semana. - La edad del hijo o hija es un factor decisivo para amparar la petición de la pensión. El juez otorga de forma más fácil una pensión a un joven de 18 años que está estudiando una carrera universitaria, que a otro de 24 que está terminando el bachillerato. Pese a todo lo anterior, no hay una edad legal que sirva de límite para una pensión de alimentos en un procedimiento matrimonial.  Por otra parte resulta indiferente la edad, pues siempre se tiene derecho a pensión de los padres (y a la inversa), pero hay que demostrar la necesidad, y que se ha intentado encontrar trabajo y fuentes de ingresos. De todas formas debo dejar claro que las pensiones para personas de más de veinticinco años y menores de sesenta y cinco que viven de forma independiente son prácticamente imposibles pues se supone que se han incorporado al mercado laboral.  En general, conviene que la pensión sea reclamada por el progenitor con el que el hijo convive, si se cumplen los requisitos antes vistos, pues la cuantía será algo superior.

 

En próximas entradas volveremos con este tema, mientras tanto, no duden en expresar sus opiniones en la caja de comentarios.

Muchas gracias.

 

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