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El consentimiento informado. LIB vs LAP (III)

Por Juan Campos Fernández

Abogado

Una semana más, desde Crovetto Abogados seguimos con nuestro compromiso de ofrecer siempre a nuestros seguidores la mayor, mejor y más completa información posible a propósito de los problemas jurídicos más comunes. Que lo consigamos o no, lo dejamos a su entero juicio. 

Tal y como se anunció en la anterior entrada, proseguimos hoy con la cuestión relativa al tratamiento del consentimiento informado en la LIB, ahondando hoy en la cuestión del contenido material. A propósito de ello, y en cuanto al contenido de la información que ha de ser suministrada, el art.10.5 LGS, ahora derogado, establecía que la información debía prestarse al paciente en términos comprensibles, ser completa y continuada, facilitada en forma verbal y escrita, sobre sus proceso, incluyendo diagnóstico, pronóstico y alternativas de tratamiento, requisitos los cuales fueron progresivamente ampliados por la jurisprudencia anterior a la promulgación de la ley 41/2002.

 La Ley 41/2002, básica de la autonomía del paciente, regula con carácter general, al reconocer al paciente el derecho a la información asistencial, el contenido mínimo de esta información: “la finalidad y la naturaleza de cada intervención, sus riesgos y sus consecuencias” (art. 4.1). Dicha información, regulada con carácter de mínimos, debe referirse en virtud del art.10 a los siguientes extremos: las consecuencias relevantes o de importancia que la intervención origina con seguridad, los riesgos relacionados con las circunstancias personales o profesionales del paciente, los riesgos probables en condiciones normales, conforme a la experiencia y al estado de la ciencia o directamente relacionados con el tipo de intervención y las contraindicaciones.

 

La información, según se desprende de la jurisprudencia y la doctrina ha de ser adecuada, y comprensible debiendo ser adaptada por el responsable de suministrarla a las características del paciente, de tal manera que el paciente pueda prestar su consentimiento (art.2.2) pudiendo decidir con conocimiento de causa y libremente entre las diversas opciones (art.2.3).

Con independencia de estos requisitos, la LIB señala otros bien diferentes, y que no guardan relación con el procedimiento en sí mismo. Así, el art. 47 LIB recoge los elementos de los que debe estar compuesta la información previa al consentimiento, siendo los mismos más bien heterogéneos:

 

1.º Finalidad del análisis genético para el cual consiente. 

2.º Lugar de realización del análisis y destino de la muestra biológica al término del mismo, sea aquél la disociación de los datos de identificación de la muestra, su destrucción, u otros destinos, para lo cual se solicitará el consentimiento del sujeto fuente en los términos previstos en esta Ley. 

 3.º Personas que tendrán acceso a los resultados de los análisis cuando aquellos no vayan a ser sometidos a procedimientos de disociación o de anonimización. 

 4.º Advertencia sobre la posibilidad de descubrimientos inesperados y su posible trascendencia para el sujeto, así como sobre la facultad de este de tomar una posición en relación con recibir su comunicación. 

 5.º Advertencia de la implicación que puede tener para sus familiares la información que se llegue a obtener y la conveniencia de que él mismo, en su caso, transmita dicha información a aquéllos. 

 6.º Compromiso de suministrar consejo genético, una vez obtenidos y evaluados los resultados del análisis.

 

Como puede observarse, contrariamente a la regulación de la LAP, que incide sobre los riesgos que pudieran derivarse de la administración del tratamiento o sometimiento al procedimiento, los requisitos enunciados en la LIB guardan más relación con los fines y los resultados que pudieran obtenerse y relevancia que se derivara para terceros. Resulta especialmente relevante el hecho de que tres de los seis requisitos enunciados se refieran en exclusiva al acceso que pudieran tener terceros a dicha información de carácter personal, tanto por personal investigador o autoridades (nº3 en relación con el art.50.3) como por sus parientes biológicos (5º, en relación con el art.49.2) o incluso por él mismo aun cuando no quisiere ser partícipe de dichos descubrimientos (nº4). También resulta relevante señalar que el apartado nº4 aparece en la LIB configurado más como un límite al derecho a no ser informado que como un elemento material del derecho a ser informado, de manera muy similar a como lo hace la LAP en el art.9.1. Dicho requisito ha de ser puesto también en relación con el art.49.2 LIB, que en este caso sí aparece caracterizado claramente como un límite al derecho a no ser informado.

 

La semana próxima, ahondaremos un poco más en esta cuestión; siempre con el permiso de nuestros lectores, y examinaremos algunos de los requisitos que marca la LIB en relación a la forma en la que ha de prestarse el consentimiento. Sin más, nos despedimos. No olviden que cualquier duda, sugerencia o consulta que quieran hacernos, será más que bienvenida.

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